II Parte y sin final.
La verdad es que Gabriela se hubiese quedado con Bruno, pero además de perros tenía una gata muy arisca en su casa que lo golpeaba cuando podía y por cuestión de espacio debía dormir en el patio. El frío se venía rápido y crudo por lo que tenía que encontrar un hogar.
Al llegar a su nueva casa hizo todo lo que un buen gato sabe hacer, gatorradas. Por lo que después de 5 días copó a la humana que lo odoptó solicitando su devolución :(
¿Y que pasó? Qué nuestros humanos se enteraron y antes de ser regresado ya estaba en nuestra casa!!!
Bruno es dulce y tranquilo. Muy afectuoso, gusta de estar en los brazos de los humanos, que lo acaricien, juega con juguetes y duerme profundamente. Es muy grande y robusto lo que nos tiene un poco asustados y nerviosos. Sin embargo no hemos sido pesados con él, sólo la Antonia que le grita si se acerca mucho. Aún está algo herido en sus orejas por lo que hoy vendrá el vet para verlo. Le pondrán sus vacunas y descartarán que sea cáncer a la piel, humana sufre pensando que le tengan que cortar las orejas.
Las cosas están bien por aquí, solo que estamos un poco celosos y no sabemos si estaremos cómodos los tres. Pero los humanos nos dicen que tengamos paciencia, que Brunito ha sufrido mucho y que necesita cariño, que con el tiempo seremos grandes amigos.
Ayer la humana trajo mas catnip y unos pececitos secos, un ratón y un nuevo baño, este con techo, ah! Y un collar para Bruno. El más feliz fue él, nosotros dignamente la despreciamos. Que aprenda que el cariño no se compra.
¿Será Brunito una Gárgola más?

Vigilando al gato blanco.

Siguiendo sus movimientos.
“Los gatos… espíritus aventureros y errantes que entran salen de nuestras vidas de manera silenciosa y elegante. Siempre parecen estar mas allá de lo material y cotidiano.
Así como los perros nos cuidan y protegen de peligros concretos y evidentes, los gatos poseen una percepción imposible de igualar por otros animales: los gatos nos cuidan en otra dimensión…”
(José María Odorisio)